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Me enseñas matemáticas y yo te enseño inglés
Jorge Arredondo Pineda
El Universal
Lunes 06 de febrero del 2006

El intercambio de conocimientos también resulta ser negocio. El trueque se concentra en un portal de internet creado por un estudiante de la UNAM, el cual va en expansión

Rodrigo Cid, estudiante de ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quería aprender matemáticas, pero no tenía dinero.

Le ofreció al profesor darle clases de alemán para pagarle, y así fue como inició el proyecto de internet "Presta que nada te cuesta".

Este proceso de intercambio lo llevó a ofrecer sus conocimientos lingüísticos del país sede del Mundial de futbol 2006, junto con otros cursos de amigos.

En una hoja describió los diferentes talleres que ellos podían ofrecer y los que les gustaría recibir, la fotocopió y pegó en los tableros de Ciudad Universitaria.

También incluyó una opción de pago en efectivo para quienes no pudieran dar conocimiento a cambio. El sistema tuvo éxito.

"Ahora el proyecto ha crecido demasiado y la forma más fácil de continuarlo es a través de un sitio de internet", explica Cid.

"Estamos creando un sistema de base de datos que contestará lo que requiere el usuario, mandará las listas y nos emitirá un reporte", añadió.

Aunque este proceso no es tanto de contacto directo, seguirá existiendo un sistema de seguimiento que garantice que las personas que impartan los cursos sean muy confiables.

"Una forma de asegurarnos de la seguridad podría ser como lo hacen en los sitios de subastas, donde llaman a tu teléfono para comprobar tu oferta, o conforme haces transacciones la gente se encarga de recomendarte y vas ganando más confianza".

El estudiante de 25 años cuenta que todo el concepto que aplica en su negocio, de ayudar sin fines de lucro, es el modelo que retoma de la filosofía de los promotores del software libre.

"Yo les debo mucho porque lo uso para varias cosas, y si hay un grupo de personas invirtiendo su tiempo libre programando líneas de código, documentándolo y actualizándolo, yo también podría hacer algo parecido a mi manera", dice Cid.

Un proyecto que crece

Pero no todo es gratis. Y Cid se dio cuenta cuando su idea se propagó más allá de Ciudad Universitaria.

Para la nueva fase del proyecto en internet es preciso rentar un servidor, pagar un dominio, el diseño y la creación del sitio, se necesita dinero.

Para conseguirlo, buscaron dentro de su propio negocio. Encontraron algo que creen los ayudará a sobrevivir y expandir su servicio: conocimientos sobre de la formación de asociaciones civiles, e instrucción sobre cómo pueden recibir distintas donaciones deducibles de impuestos.

Tratarán de ver si con el esquema de una organización no gubernamental funcionan.

La opción de cobrar por la publicación de los cursos no funcionó, hasta el momento, pues en cuanto se redacta un anuncio y se pide una aportación, los participantes dejan de enviar mensajes.

Entre tanto, Ricardo Cid confía en que la cadena de amigos con los que comparte conocimientos sea útil, generen ideas para ganar dinero y mantener el proyecto en marcha.

Por lo pronto, la página de internet www.prestaquenadatecuesta.com se encuentra en constante construcción, ya que cada vez que le llegan fondos o ayuda reinicia el proceso de actualización.



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